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LFDE no duda: la inversión en inteligencia artificial está más viva que nunca

«El mercado de la IA podría alcanzar los 1,81 billones de dólares en 2030, 5,4 veces más que en 2024″, afirma Stéphane Nières-Tavernier, jefe de la Unidad de Tecnología y gerente de La Financiére de l’Échiquier (LFDE), citando datos del Estudio GrandViewResearch publicado en abril de este año.

Según este experto, el crecimiento que están provocando estas inversiones ya se está empezando a ver en algunas empresas… al igual que las disrupciones provocadas por la sorprendente aparición de DeepSeek. La empresa china de IA presentó a finales de enero un modelo extenso de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés) que revolucionó el sector gracias a su código abierto y a su mayor eficiencia, utilizando muchos y menos potentes chips que sus contrapartes occidentales

Así, el «ChatGPT chino» puso bajo cuestión de un solo golpe el modelo de negocio de compañías de IA generativa como OpenAI y cientos de miles de millones de inversión en IA, con gigantes tecnológicos como Nvidia acusándolo en bolsa. El diario ‘The Guardian’ llegó a calificar esta aparición como un «momento Sputnik», mientras que Trump tiró de las orejas a las empresas de su país, indicando que la irrupción de DeepSeek «debería ser una llamada de atención» para los grandes nombres de Silicon Valley.

NAVEGAR LA VOLATILIDAD

Pero no hay mal que por bien no venga. Todos estos movimientos han provocado que aquellos inversores atentos hayan podido ganar dinero vendiendo acciones ciertamente sobrecompradas y, después, invertir dichas ganancias en acciones más atractivas.

En el caso de LFDE, la firma francesa, que gestiona en fondo Echiquier Inteligencia Artificial, destaca que aprovechó las subidas de principios de año para vender valores «sobrevalorados» como Cloudflare o Crowdstrike, al tiempo que creó una puerta de entrada en valores como Vertiv o ARM.

No obstante, la mayoría de las inversiones se vieron golpeadas en los siguientes meses por la volatilidad del mercado tras el estallido de la guerra comercial auspiciada por Trump. Las empresas de IA no fueron la excepción: a la incertidumbre general se le sumaron las dudas sobre el gasto en capacidad de IA y sus rendimientos, así como la depreciación del dólar estadounidense.

Ante estas incertidumbres, LFDE redujo a principios de marzo su inversión en las empresas con las valoraciones más altas, como Confluent, Snowflake, MongoDB, Eli Lilly y Zscaler, para reducir la exposición del fondo a la renta variable y pasar a valores considerados más defensivos, como Alphabet o Thermo Fisher.

A mediados de abril, una vez que las cifras trimestrales y los mensajes de las compañías tranquilizaran a los inversores sobre el impacto directo e indirecto de los aranceles, la firma amplió sus posiciones en algunos de los editores de software menos afectados, como Elastic y Dynatrace. También incorporaron a la estadounidense Marvell (semiconductores de IA) a la cartera.

SIN VISOS DE FRENARSE

Pese a todo lo dicho anteriormente, LFDE considera que la IA ha llegado para quedarse. Y es que, pese a la irrupción de DeepSeek, las inversiones en la infraestructura en la nube necesaria para hacer funcionar y entrenar los modelos de IA no solo continúan, sino que están aumentando.

«Los principales proveedores de alojamiento y los principales compradores y usuarios de servidores de IA siguen añadiendo nueva capacidad; esto se descuenta ahora en las previsiones de crecimiento futuro de Nvidia, Broadcom y otros proveedores del ecosistema de IA, sobre los que tomamos beneficios a finales de 2024 y principios de 2025», explica Nières-Tavernier.

Asimismo, este experto señala la segunda ola de monetización de la IA está siendo impulsada por los editores de software (aplicaciones, servicios de Internet, ciberseguridad), con la integración de nuevos productos de IA (análisis de datos, copilotos, agentes de IA) contribuyendo «cada vez más» al crecimiento de sus beneficios. Por ello, los inversores deberían considerar si deben invertir en estos sectores.

«Por último, nos posicionamos en el auge de los modelos de IA en la economía real a través de Meta (publicidad digital), ARM (Edge AI) y Thermo Fisher (robots médicos); al mismo tiempo, mantenemos valores más defensivos por si se produce un empeoramiento del entorno macroeconómico. Favorecemos a las empresas que más pueden beneficiarse del efecto amplificador de esta tecnología universal «, agrega.


Source: Bolsamania.com

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