Se trata de los trabajadores Riki Fameli y Anna Hattle, según ha publicado el movimiento ‘No Azure For Apartheid’ en redes sociales. Se definen como «un movimiento de trabajadores de Microsoft que exigen que Microsoft ponga fin a su complicidad directa e indirecta en el apartheid y el genocidio israelí».
Mientras, desde Microsoft han asegurado que «fueron despedidos tras graves infracciones de las políticas de la empresa y de nuestro código de conducta. Estos incidentes contradicen las expectativas que tenemos para nuestros empleados. La empresa continúa investigando y coopera plenamente con las autoridades en relación con estos asuntos».
Por su parte, el presidente de Microsoft ha afirmado que los manifestantes habían impedido el acceso a la oficina, habían colocado dispositivos de escucha en forma de teléfonos y se habían negado a irse hasta que la policía los expulsara. Además, Smith ha asegurado que la compañía «investigaría y llegaría a la verdad» de cómo se utilizan los servicios.
La semana pasada, una veintena de personas fueron detenidas mientras participaban en una protesta ante la sede de la multinacional estadounidense, ubicada en Redmond, en el estado de Washington. Según la policía, se les atribuían distintos cargos, como «allanamiento, daños a la propiedad, resistencia al arresto y obstrucción».
Source: Bolsamania.com

