CC Patio Trigal Of 1A-13. Valencia. Vzla
+58 241-8421521

Los bonos de Reino Unido, en máximos de tres décadas tras el revés electoral del Partido Laborista

En particular, la rentabilidad a 30 años se sitúa este viernes en el 5,632%, con lo que continúa la senda de esta semana, cuando alcanzó su nivel más alto desde 1998, ante un posible cambio en el liderazgo del Gobierno de Reino Unido y sus planes de endeudamiento, así como por el impacto de la guerra de Irán. Además, la rentabilidad de los bonos del Estado con plazos de entre dos y 20 años también se mantienen estables.

«Los resultados electorales han alimentado las especulaciones de que Keir Starmer podría tener dificultades para mantenerse como primer ministro. Los mercados de bonos se han visto afectados por la perspectiva de un cambio político, ya que los claros aspirantes, Angela Rayner y Andy Burnham, podrían impulsar un mayor endeudamiento y gasto público, lo que podría elevar aún más la rentabilidad de los bonos del Estado», apunta Dan Coatsworth, director de mercados de AJ Bell.

«Existe la posibilidad de que la situación política se vuelva un tanto caótica y los mercados de bonos están muy atentos a esto. Los rendimientos no están haciendo mucho esta mañana, pero recordemos que alcanzamos máximos de 28 años en el bono a 30 años a principios de esta semana y los inversores que buscan proteger los bonos están al acecho«, añade Neil Wilson, estratega de inversión de Saxo UK.

Además, Derren Nathan, jefe de análisis de renta variable de Hargreaves Lansdown, señala que «la posibilidad de un cambio de liderazgo está minando la confianza en la salud fiscal de Reino Unido. Si bien los vientos políticos pueden cambiar de un momento a otro, la rentabilidad de los bonos del Estado es un buen indicador de la rentabilidad libre de riesgo, un factor técnico clave en los precios de las acciones que, en igualdad de condiciones (¡lo cual rara vez ocurre!), debería moverse en sentido contrario a la rentabilidad. Si los costes de endeudamiento del gobierno siguen aumentando, cabe esperar una mayor presión sobre los mercados londinenses«.

El primer ministro británico ha sufrido un golpe en las últimas elecciones locales. «Los primeros resultados sugieren que el Partido Laborista se enfrenta a un duro revés, como se esperaba, mientras que Reform UK está en ascenso. Los conservadores también se perfilan como perdedores. La gran incógnita para los mercados es si el revés laborista será tan extenso que el primer ministro Starmer se vea obligado a dimitir, en cuyo caso cabría esperar un nuevo repunte en la rentabilidad de los bonos del Estado», comentan en Danske Bank.

Los primeros resultados confirman la fragmentación del tradicional sistema bipartidista británico en una democracia multipartidista. No obstante, Starmer ha prometido seguir luchando para cumplir su promesa de traer «cambio» a Reino Unido.

«El Partido Laborista, en el poder en Reino Unido, ha sufrido importantes pérdidas a medida que comienzan a conocerse los resultados de las elecciones municipales. Algunas figuras laboristas ya han manifestado su deseo de que el primer ministro Starmer dimita. Los inversores seguirán de cerca al gabinete en busca de señales de presión o incluso dimisiones, mientras los mercados sopesan la posibilidad de un aumento del endeudamiento a finales de este año bajo diferentes escenarios de liderazgo», añaden los analistas de ING.

Sin embargo, en Rabobank creen que «aún es pronto para sacar conclusiones definitivas: los resultados de Escocia y Gales todavía están pendientes, y muchas zonas de Inglaterra donde los Verdes son competitivos aún no han publicado sus resultados». Pero coinciden en destacar que «los críticos del primer ministro ya están aprovechando la oportunidad».

«Las casas de apuestas siguen apuntando a la posibilidad de un cambio de liderazgo este año, siendo el sucesor más probable un miembro del ala izquierda del partido. Esta situación podría evolucionar rápidamente en los próximos días. Para los mercados, esto aumentaría la preocupación por un posible giro hacia políticas más expansivas de impuestos y gasto a medida que el Partido Laborista intenta recuperar a los votantes perdidos, y la consiguiente perspectiva de un primer ministro y un ministro de Hacienda menos centrados en la disciplina fiscal», dicen.

Según destaca Dan Coatsworth, director de mercados de AJ Bell, «nadie quiere que se repita el mini-presupuesto de Liz Truss de hace cuatro años, que causó caos en el mercado de bonos», lo que «llevó al Banco de Inglaterra (BoE) a anunciar una intervención de emergencia mediante la compra de bonos del Tesoro a largo plazo. Durante el mes siguiente, el ministro de Hacienda, Kwasi Kwarteng, fue destituido y Truss dimitió».

Como explica, «este drama ilustra el poder del mercado de bonos para lograr que las autoridades presten atención y tomen medidas para cambiar de rumbo. Esto explica el término «vigilantes de bonos»: inversores que obligan a los gobiernos a actuar de forma diferente elevando los costes de endeudamiento cuando no están de acuerdo con las políticas implementadas. Cuando los inversores en bonos se sienten incómodos, venden. Los precios caen, los rendimientos suben y los gobiernos se enfrentan inmediatamente a mayores costes de endeudamiento: esa es la protesta del mercado».


Source: Bolsamania.com

Noticias Relacionadas

Dejar una respuesta