Noticia relacionada

¿Le queda recorrido a la inteligencia artificial en bolsa? Esto opina Goldman Sachs
Sin embargo, el crecimiento aparentemente sin fin del entusiasmo viene acompañado de un aumento del miedo a las consecuencias de que estemos ante una nueva burbuja especulativa. Los argumentos para defender esta tesis son múltiples: la concentración de las inversiones en unos pocos nombres, unas valoraciones excesivamente altas, la incierta monetización frente a unos gastos de capital (‘capex’) disparados, unas promesas difíciles de cumplir… Pero ninguno de ellos asusta a Deutsche Bank.
Para empezar, la firma germana cree que hay un error de concepto: la IA no es una burbuja. Alejandro Vidal, director de gestión de inversiones de Deutsche Bank España, señala que una de las características principales de una burbuja bursátil es que los inversores no atienden a la información disponible ni a los fundamentos de las empresas que están en ella. Pero ese no es el caso con la IA en 2026.
«No negamos que en algunos momentos las valoraciones de las empresas sean algo altas y que un sector que atrae tanto dinero y atención pueda generar una vulnerabilidad en el mercado y una corrección en los mercados», señala Vidal, «Pero hablar de una burbuja significaría negar la tesis de inversión y nosotros no podemos hacerlo«.
Y es que para Vidal hay una diferencia sustancial con la burbuja de las ‘puntocom’ de finales del pasado siglo: qué empresas están detrás de ella. En primer lugar, porque las valoraciones son «infinitamente más bajas» que entonces: según datos de S&P y FactSet recopilados por WisdomTree, la ratio precio-beneficio (PER) adelantada de las 10 principales empresas tecnológicas superaba las cómodamente las 60 veces beneficios de media; hoy, en cambio, esta media se sitúa entre las 20 y 30 veces beneficios.
Noticia relacionada

Los ‘7 Magníficos’ seguirán triunfando: JP Morgan ve recorrido alcista hasta final de año
Pero, sobre todo, Nvidia, Microsoft, Alphabet o Amazon tienen poco que ver con las Cisco, Yahoo! o Qualcomm de principios de siglo: tienen capacidad para seguir gastando dinero al ritmo que lo hacen. En la burbuja de las ‘puntocom’, los gigantes tecnológicos alcanzaban valoraciones elevadas basadas en la promesa de una futura disrupción, a menudo con flujos de beneficios escasos o incluso inexistentes. Sin embargo, los líderes del mercado actuales no cotizan únicamente promesas: están generando beneficios tangibles y sólidos.
Según WisdomTree, en 2025, el beneficio neto agregado de las 10 principales tecnológicas superó los 500.000 millones de dólares, frente a menos de 100.000 millones en el año 2000. Esta explosión de rentabilidad tiene lógica, ya que las grandes tecnológicas están profundamente integradas en la economía real y son capaces de monetizar sus aplicaciones, sus suites de productividad y su infraestructura en la nube. Así, sus márgenes son elevados y sus ventajas competitivas, amplias. Esta dinámica, señala Vidal, puede sostener estos múltiplos de valoración en niveles elevados, incluso si las tasas de crecimiento inevitablemente se desaceleran respecto a las primeras etapas de crecimiento y si sigue habiendo debate sobre los potenciales cuellos de botella o las regulaciones, entre otros.
OPENAI Y ANTHROPIC, DOS OPV ESPERADAS
Asimismo, este mercado podría recibir otra inyección de optimismo con las esperadísimas salidas a bolsa (OPV) de OpenAI y Anthropic, creadores de ChatGPT y Claude, respectivamente.
Ambas ‘startups’ han presentado sus solicitudes para cotizar en bolsa en las últimas semanas, las cuales se espera que atraigan un gran interés por parte de los inversores. Según los últimos datos disponibles, la valoración de Anthropic superaría los 950.000 millones de dólares, lo que le daría una ventaja de algo más de 100.000 millones respecto a OpenAI.
Noticia relacionada

OpenAI solicita su salida a bolsa pese a las dudas: «No se está comprando una empresa»
Si bien algunos analistas cuestionan la capacidad del mercado de absorber otras dos OPVs de este tamaño tras la de SpaceX. De hecho, los expertos de Danske Bank estiman que ambas compañías buscarían recaudar unos 60.000 millones de dólares cada una, lo que las situaría justo por detrás de la compañía aeroespacial de Musk, y duplicarían el capital levantado por la petrolera estatal Saudi Aramco en 2019, que hasta hace unas semanas ostentaba el récord de mayor salida a bolsa de la historia con más de 29.000 millones recaudados.
Asimismo, otros expertos advierten que estas operaciones amenazan incrementar todavía más el riesgo de concentración dentro de los mercados estadounidenses y, sobre todo, de aumentar la exposición de los inversores a empresas cuya capacidad para generar ingresos y beneficios suficientes no está suficientemente probada.
Sin embargo, Vidal cree que, al igual que con los grandes nombres, el mercado está sobrevalorando el peligro que representan estas compañías. «El hecho de que entren jugadores tan fuertes en el mercado no hace más que, a corto plazo, generen grandes movimientos de flujos y de liquidez», subraya este experto.
Para el gestor de Deutsche Bank España, la entrada de OpenAI y Anthropic en los mercados «para jugar con las mismas reglas que el resto» solo puede ser positiva, ya que, al contrario de lo que piensan algunos, la llegada de nuevos competidores «ayudará a diversificar» las inversiones y a alejar los miedos de «endogamia» en los flujos de financiación de la IA. Miedos, por cierto, que cree infundados, ya que compañías como Google y Nvidia han estado emitiendo deuda a lo largo de toda la curva de vencimientos… y están encontrando compradores, lo que les está permitiendo crear una base de financiación «mucho más estable».
«La inteligencia artificial, en última instancia, más que las tecnologías emergentes que están reinando, van a ser capaces de ser las grandes catalizadoras del crecimiento en Estados Unidos«, sentencia Vidal, quien cree que estas nuevas tecnologías «van a tener un impacto tremendo» y a beneficiar empresas de sectores tan aparentemente alejados como la automoción.
Deutsche Bank espera que el crecimiento del PIB de EEUU se mantenga sólido en el 2,0% tanto en 2026 como en 2027, mientras que es probable que la inflación permanezca por encima del objetivo, en el 3,2% y el 2,3%, respectivamente.
Source: Bolsamania.com


