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El rally del S&P 500 aún puede tener gasolina: razones para confiar en Wall Street

Su tesis se apoya en cinco grandes pilares: la estacionalidad favorable del último trimestre, el fuerte crecimiento de los beneficios empresariales, una Reserva Federal que difícilmente subirá los tipos, la continuidad del ‘boom’ de la inteligencia artificial y una amplitud de mercado que, pese al deterioro del verano, continúa ofreciendo señales optimistas.

EL CALENDARIO EMPIEZA A JUGAR A FAVOR

El primer argumento es puramente estacional. Según los datos recogidos por MarketBeat, el cuarto trimestre es históricamente el más fuerte del año y termina con avances aproximadamente el 80% de las veces.

Antes habrá que superar septiembre, que tradicionalmente presenta un comportamiento mucho menos favorable. Octubre, sin embargo, suele marcar un suelo y noviembre y diciembre acostumbran a realizar buena parte del trabajo alcista. En los mejores ejercicios, el conocido ‘rally de Navidad’ termina prolongando el movimiento hasta el nuevo año.

La estacionalidad, naturalmente, no garantiza nada. Pero llega acompañada de un factor bastante más tangible: los beneficios empresariales siguen creciendo con fuerza.

LOS BENEFICIOS DAN SOPORTE AL MERCADO

Hughes sostiene que existe una importante desconexión entre algunos de los temores que rodean al mercado y la evolución de las compañías. Según los datos que maneja, el crecimiento de los beneficios del S&P 500 superó el 50% en el segundo trimestre, muy por encima de lo esperado por el consenso.

MarketBeat espera que los beneficios del S&P 500 vuelvan a batir las previsiones en el tercer trimestre, después de que el consenso de mediados de agosto apuntara a un aumento cercano al 27,5%.

La energía está contribuyendo significativamente gracias al elevado precio del petróleo, pero no es el único motor. La inteligencia artificial continúa alimentando el crecimiento de los resultados, con Nvidia como principal exponente.

Para Hughes, la conclusión es clara: los riesgos existen, pero «los hechos son claros»: la rentabilidad empresarial sigue creciendo.

UNA FED QUIETA PUEDE SER SUFICIENTE

El tercer argumento pasa por los tipos de interés. El encarecimiento de la energía mantiene viva la preocupación inflacionista, pero MarketBeat considera improbable que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos este año.

El mercado laboral continúa expandiéndose, aunque débilmente, mientras las ventas minoristas mostraron una inesperada contracción durante junio y julio. Este escenario podría favorecer una postura de espera por parte de la Fed.

Y aquí aparece una idea interesante: Wall Street quizá no necesite recortes para seguir subiendo; puede bastarle con que no haya nuevas subidas.

Según Hughes, «la estabilidad es tan buena como un recorte de tipos» si permite a las empresas seguir ejecutando sus estrategias según lo previsto.

LA IA TODAVÍA NO HA DICHO SU ÚLTIMA PALABRA

El cuarto pilar vuelve a ser la inteligencia artificial. MarketBeat considera que el boom continúa siendo el principal motor del mercado y ve nuevos catalizadores para los próximos meses.

Además de Nvidia, Hughes pone el foco en AMD. La compañía comienza las entregas de la línea MI450 y de los sistemas Helios durante este trimestre, con una propuesta orientada especialmente hacia la inferencia.

La tesis es que esta fase de utilización masiva de los modelos puede convertirse en el siguiente gran mercado de infraestructura tecnológica. Según MarketBeat, las perspectivas actuales de AMD todavía no reflejarían completamente esa oportunidad.

Si la compañía supera las expectativas, podría reforzar no solo su propia cotización, sino también el sentimiento alrededor de todo el ecosistema de inteligencia artificial.

EL RALLY NO DEPENDE SOLO DE UN PUÑADO DE ACCIONES

La quinta pieza es la amplitud del mercado. Indicadores como la línea avance/descenso y la relación entre nuevos máximos y mínimos se debilitaron durante el verano, pero, según Hughes, no llegaron a ofrecer señales compatibles con una distribución clara del mercado.

A finales de agosto, el S&P 500, Dow Jones, Nasdaq Composite y Russell 2000 mantenían tendencias generalmente alcistas pese al bache estival.

Esto importa porque uno de los riesgos de cualquier rally es que termine sostenido exclusivamente por unas pocas compañías gigantes. MarketBeat cree que existen catalizadores para que la participación vuelva a ampliarse conforme termine el verano.

EL OPTIMISMO NO ES UN CHEQUE EN BLANCO

El escenario alcista, por tanto, tiene argumentos. También tiene condiciones. Septiembre continúa siendo históricamente complicado, los tipos siguen siendo una fuente de incertidumbre y buena parte de las expectativas descansa sobre unos beneficios y una inversión en IA que deberán seguir respondiendo.

Wall Street no necesita que desaparezcan todos los riesgos. Necesita que beneficios, Fed e inteligencia artificial sigan dando al mercado más razones para comprar que para vender.

Si esa ecuación aguanta, el verano podría haber sido simplemente una pausa. Si falla, la gasolina que todavía parece quedar en el depósito puede consumirse mucho más rápido de lo previsto.


Source: Bolsamania.com

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