Las ventas no se están limitando a las grandes tecnológicas o a los fabricantes de semiconductores. El mercado está penalizando también a compañÃas relacionadas con las infraestructuras y el suministro energético necesarios para sostener la expansión de la IA, ante el temor a que un menor ritmo de desarrollo pueda traducirse en una moderación de las enormes inversiones previstas en centros de datos y capacidad eléctrica.
Es ahà donde entran ACS y Solaria. El grupo presidido por Florentino Pérez ha situado las infraestructuras digitales y los centros de datos entre sus grandes motores de crecimiento, por lo que cualquier duda sobre el ritmo futuro de las inversiones vinculadas a la IA afecta a una de las áreas que más expectativas ha generado alrededor de la compañÃa.
En el caso de Solaria, la conexión se produce por el lado energético. La compañÃa ha ido ganando exposición al negocio de los centros de datos a través del acceso a capacidad eléctrica para suministrar a estas instalaciones, especialmente intensivas en consumo de energÃa. Entre otros proyectos, ha comunicado puntos de acceso y conexión para centros de procesamiento de datos en Madrid, PaÃs Vasco y otras zonas del centro de España.
LOS GIGANTES DE LA IA PIDEN BAJAR EL RITMO
El detonante de las caÃdas ha sido el creciente debate dentro de la propia industria tecnológica sobre la necesidad de poner freno a la velocidad con la que están avanzando los modelos de IA.
El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, ha pedido a las compañÃas que reduzcan el ritmo al que mejoran las capacidades de sus modelos ante los riesgos derivados de un desarrollo demasiado rápido. Su planteamiento no pasa por detener la investigación o el entrenamiento de los sistemas, sino por ganar tiempo para que las medidas de seguridad puedan avanzar al mismo ritmo que sus capacidades.
A esta posición se ha sumado Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, quien ha respaldado la necesidad de avanzar a un ritmo más prudente. Altman ha confirmado además que OpenAI no saldrá a bolsa en 2026, al considerar que hacerlo ahora serÃa poco aconsejable ante las cuestiones de seguridad y alineación que debe afrontar la industria. Elon Musk, responsable de xAI, también ha respaldado las advertencias de Amodei.
Las declaraciones han provocado una fuerte reacción en las compañÃas más directamente relacionadas con el ‘boom’ de la IA. SoftBank, uno de los principales inversores en OpenAI, ha llegado a hundirse más de un 13% en Japón, mientras que también han registrado importantes descensos fabricantes de chips como SK Hynix, Samsung o Kioxia. En Europa, las ventas se extienden a valores tecnológicos como Infineon y ASML.
El temor que se está trasladando ahora al mercado es que ralentizar el avance de la IA pueda acabar moderando también el ritmo de inversión necesario para desarrollarla. Cabe subrayar que las valoraciones de numerosas compañÃas han incorporado durante los últimos años unas expectativas muy elevadas de gasto en chips, centros de datos, redes eléctricas y nueva capacidad energética.
Source: Bolsamania.com

