Y es que OpenAI y Anthropic han pedido pisar el freno con la IA por motivos de seguridad. «Si la carrera por la IA se ralentiza considerablemente, la pregunta clave es: ¿quién paga toda esa infraestructura?», se pregunta Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote. «Los arrendamientos, la deuda y los compromisos energéticos se mantienen incluso si la demanda de computación y el crecimiento de los ingresos previstos se ralentizan».
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«Esto podría incrementar el riesgo crediticio en el ámbito de la IA, especialmente para los operadores de centros de datos con alto apalancamiento y los prestamistas expuestos a proyectos basados en supuestos optimistas sobre la demanda futura de IA, en un momento en que se prevé un aumento de los tipos de interés y, por ende, de los costes de financiación», añade esta experta.
Con todo, para Ozkardeskaya, lo interesante es que la desaceleración podría no deberse a que las grandes tecnológicas se hayan quedado sin liquidez, ni a que los inversores no estén dispuestos a colaborar. «Proviene de las personas que desarrollan estos modelos«.
De hecho, los expertos de XTB España consideran que, «ya sea por motivos de seguridad o por una cuestión estratégica, la realidad es que el mercado ha descontado un crecimiento muy elevado de los ingresos y los beneficios vinculados a la IA. Si esas expectativas tardan más de lo previsto en materializarse, el impacto sobre las valoraciones puede ser muy significativo. Cuando a unas expectativas de ingresos más débiles se suma una financiación más cara, la combinación resulta especialmente peligrosa: menos beneficios esperados y mayores costes de capital«.
Entonces, ¿esta advertencia sobre la IA indica que la hiperescalabilidad de la computación y la infraestructura de IA ha llegado a su límite? «De ser así, esto tendrá enormes repercusiones en los mercados financieros y podría provocar una fuerte caída en las acciones de fabricantes de chips y otros componentes del sector de la IA al comienzo de la nueva semana bursátil», señala Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.
«En un primer momento, esta iniciativa podría pesar sobre los valores del sector, aunque no creemos que vaya a modificar sus proyectos de inversión, sino únicamente a desviar una parte de los mismos hacia la mejora de la fiabilidad y seguridad de estos sistemas», valoran en Link Securities.
En paralelo, el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, ha confirmado que la compañía no saldrá a bolsa en 2026, poniendo fin a las expectativas de que Wall Street pudiera asistir este año a una de las OPV más esperadas. «Ahora mismo sería un momento poco aconsejable para salir a bolsa», y ha asegurado que la empresa no siente presión para hacerlo.
LA FED, LA GRAN PROTAGONISTA
Pero la gran protagonista de la semana es la Fed. El banco central estadounidense dará a conocer este miércoles su decisión sobre los tipos de interés y el mercado descuenta, con una probabilidad del 86,5%, según la herramienta FedWatch, que subirá las tasas en 25 puntos básicos tras el dato de inflación.
«Los datos del IPC del viernes pasado se acercaron a las expectativas, aunque con una lectura de la tasa subyacente ligeramente superior en comparación con el mes anterior. Esto, sumado a la casi certeza de que estas cifras subirán antes de bajar, impulsó las expectativas de una subida de tipos por parte de la Fed«, indica Ozkardeskaya.
«Si bien el nuevo gobernador, Kevin Warsh, se ha esforzado por aclarar que no ofrece información prospectiva, el mercado parece convencido de que una subida de tipos es inminente. Si la Reserva Federal no sube los tipos el miércoles, tendrá mucho que explicar«, dice Brooks.
Es más, en XTB España afirman que el problema es que Warsh ha condicionado la credibilidad de la Reserva Federal a observar una mejora clara de la inflación. «Tras sus contundentes declaraciones en Jackson Hole, mantener los tipos sin cambios podría interpretarse como una marcha atrás. La Fed se encuentra, por tanto, atrapada por sus propias palabras: aunque los datos no justifiquen necesariamente una subida agresiva, el mercado considera cada vez más probable que tenga que actuar para preservar su credibilidad«.
Una opinión compartida con Javier Molina, analista de mercados de eToro, para quien Warsh llega a la reunión con poco margen. «En Jackson Hole dejó claro que la Fed necesitaba ver una inflación avanzando hacia el objetivo con suficiente velocidad y los últimos datos no han ido en esa dirección. El IPC subyacente subió un 0,3% en agosto, la inflación de servicios excluyendo vivienda alcanzó el 0,5%, el mercado laboral ha vuelto a mostrar fortaleza y el petróleo se encuentra sobre los 100 dólares».
Con ese cuadro, «no subir tipos abriría un problema mayor que la propia subida. El mercado podría interpretar una pausa como una señal de debilidad de la Fed y cuestionar su credibilidad justo cuando los bonos ya están enviando un mensaje bastante claro», agrega Molina.
Por ello, también será relevante la actualización del cuadro macro de la Fed (PIB, inflación y empleo) y del ‘dot plot’ (al que recordamos que el propio Warsh no contribuye) para determinar si validan las expectativas de tipos descontadas por el mercado ante la renovada presión al alza de la energía.
GEOPOLÍTICA Y OTROS MERCADOS
A nivel geopolítico, el petróleo sigue subiendo, con el West Texas en 103,51 dólares (+3,47%) y el Brent en 108 dólares (+3,71%), ante el cierre del oleoducto este-oeste de Arabia Saudí (principal vía alternativa a Ormuz) a lo que se suma que los hutíes han tomado el control efectivo de la isla de Perim, en el estrecho de Bab al-Mandeb, amenazando aún más los cuellos de botella del transporte marítimo global.
«La resolución completa del conflicto pasa por un entendimiento entre EEUU e Irán que todavía se anticipa lejano (¿pasadas las elecciones de mitad de mandato?) y complejo: EEUU lo condiciona a incluir el componente nuclear, mientras que Irán exige levantar el bloqueo de puertos iraníes, poder vender su petróleo y tener acceso a activos congelados en el extranjero», explican en Renta 4 Banco.
En otros mercados, el euro se deprecia un 0,50% ($1,154), y la onza de oro pierde un 1,30% ($4.353). La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,961% y el bitcoin suma un 0,61% ($77.710).
Source: Bolsamania.com


