En un comunicado, el presidente del organismo, Paul Atkins, presentó la medida como una respuesta al fracaso del Senado a la hora de sacar adelante la CLARITY Act, la ley de estructura de mercados de activos digitales. Este texto, entre otras cosas, establecía las jurisdicciones entre la SEC, que se encargaría de supervisar los tokens que sean considerados valores, y la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC), que sería la encargada de vigilar materias primas descentralizadas como bitcoin.
«A principios de esta semana, el Congreso no consiguió avanzar con la CLARITY Act, pese a los incansables esfuerzos de muchas personas. Por ello, hoy la Comisión de Bolsa y Valores está dando un paso importante, dentro de las competencias que le otorga la ley, para llevar los mercados de capitales estadounidenses a la era digital, facilitando la negociación ‘onchain’ de determinadas acciones tokenizadas mediante la ‘Exención para la Innovación'», señaló el presidente del regulador.
Según la SEC, estas empresas dispondrán de una «exención condicional» de cinco años para que determinadas plataformas de negociación, denominadas plataformas de valores tokenizados, no sean consideradas «bolsas» a efectos regulatorios. También eximiría a determinados proveedores de liquidez de ser considerados ‘dealers’ (intermediarios o operadores de valores sujetos a regulación) cuando negocien acciones o proporcionen liquidez mediante creadores de mercado automatizados (AMM), es decir, mediante contratos inteligentes.
La tokenización se ha convertido en uno de los mayores experimentos de Wall Street con la tecnología blockchain, lo que otorga una gran importancia al primer paso dado por la SEC. La idea básica consiste en tomar activoscomo acciones, bonos o fondos de inversión, y representar su propiedad en una cadena de bloques. En la teoría, esto podría permitir que dichos activos se transfieran con mayor facilidad entre inversores y plataformas financieras. Citi estima que el mercado de activos tokenizados podría alcanzar los 5,5 billones de dólares en 2030.
Por otro lado, estas plataformas sí tendrán que cumplir las normas relativas a sanciones. Además, la exención no incluye los activos sintéticos, instrumentos financieros que replican el precio de un activo sin poseerlo directamente, y los emisores podrían impedir que sus valores se negocien en estas plataformas. Según Atkins, estos tokens «deben proporcionar a sus titulares los mismos derechos y privilegios que los valores tradicionales, incluidos los derechos a recibir dividendos y a ejercer derechos de voto».
Según explica Carlos Domingo, CEO de Securitize, una plataforma de activos digitales y de tokenización de activos, este enfoque podría beneficiar a tokens que representan acciones estadounidenses reales y que otorgan los mismos derechos que las acciones tradicionales, incluidos los dividendos y los derechos de voto. Así, aquellas empresas que trabajan directamente con los emisores, los modelos de custodia que preservan íntegramente los derechos de los accionistas y a los agentes de transferencia serían los grandes favorecidos de estas normas frente a las plataformas que simplemente crean productos vinculados al precio de las acciones.
Tras la votación fallida de la CLARITY Act en el Senado, Atkins publicó en la red social X que su agencia «actuará con determinación dentro de las competencias que le otorga la ley para proporcionar certidumbre a los inversores estadounidenses y a los emprendedores que están dando forma a nuestro futuro tecnológico». La SEC ya había publicado el mes pasado la primera gran propuesta de una nueva regulación sobre criptomonedas, destinada a facilitar el camino para determinadas ofertas de criptoactivos sin activar ciertos requisitos de supervisión aplicables a valores financieros. Además, a comienzos de mes, la agencia propuso la primera gran reforma de las normas relativas a los agentes de transferencia en cuatro décadas, incorporando explícitamente la posibilidad de utilizar registros basados en blockchain para documentar la propiedad de valores.
Analistas como los de Bitwise ya pronosticaban este escenario y llegaron a afirmar que las criptomonedas no sufrirían en los próximos meses si fracasara la CLARITY Act, ya que los supervisores de los mercados serían los encargados de elaborar reglamentos para esta clase de activos. Por su parte, los expertos de JP Morgan también destacan la elaboración de normas por parte de los organismos reguladores podría establecer límites y garantías para «aplacar al ecosistema cripto e infundir cierta confianza en los flujos incrementales de capital», aunque este enfoque sería menos duradero que el de una ley aprobada por el poder legislativo.
Source: Bolsamania.com


