La primera es si, en este momento, la convocatoria de elecciones anticipadas es un acontecimiento positivo o negativo para España. La respuesta de Martin Wolburg, economista sénior de la gestora, es que, «en conjunto, es moderadamente positivo».
«El Parlamento actual había dejado prácticamente de funcionar. El Gobierno no había aprobado unos nuevos Presupuestos desde 2023 y tenía que negociar la legislación votación por votación. Adelantar las elecciones desde verano de 2027 unos pocos meses tiene un coste reducido y ofrece una oportunidad para poner fin al bloqueo institucional«, dice.
La segunda cuestión es si podrían las elecciones ayudar a resolver la incertidumbre en España. «Las elecciones podrían ser de ayuda, pero solo si los votantes otorgan una mayoría clara. Las encuestas actuales sugieren que PP y Vox obtendrían una mayoría holgada por encima de los 176 escaños necesarios. Un Gobierno con mayoría podría aprobar los primeros PGE nuevos desde 2023. Sin embargo, la experiencia reciente demuestra que los parlamentos fragmentados generan incertidumbre política y ralentizan la consolidación fiscal. El principal riesgo es un nuevo bloqueo institucional, no las medidas expansivas previas a las elecciones», afirma.
Además, cree que el problema de la vivienda no se resolverá automáticamente con los comicios, independientemente de quién gane. «Los dos decretos de vivienda propuestos por el Gobierno de Sánchez fracasaron porque Junts se alineó con PP y Vox y los votantes todavía no muestran una confianza clara en ningún partido para gestionar esta cuestión«, señala.
La tercera pregunta es qué coalición de gobierno tiene más probabilidades de surgir tras el 29 de noviembre y con cuál de los resultados se sentirían más cómodos los inversores. «Un gobierno de centroderecha es claramente el escenario base. No obstante, no conviene descartar a Sánchez: logró remontar en las elecciones de 2019 y 2023. Si la izquierda consigue presentarse de forma unida, especialmente Sumar y Podemos, también obtendría más escaños, ya que el sistema electoral español penaliza a los partidos que dividen su voto«, indican.
En su opinión, «probablemente, los inversores se sentirían más cómodos con un gobierno liderado por el PP que dispusiera de una mayoría operativa. La principal razón es que tendría más capacidad para aprobar Presupuestos y aplicar políticas favorables para la actividad empresarial».
Eso sí, destaca que una coalición PP-Vox «probablemente implicaría recortes fiscales y controles más estrictos sobre la inmigración, aunque es poco probable que alterase de forma fundamental las perspectivas económicas de España. Cuanto mayor sea la influencia de Vox en la elaboración de políticas mayores serán los riesgos, especialmente en materia migratoria. Los flujos migratorios han contribuido de forma significativa al crecimiento económico de España desde 2022. Asimismo, recortes fiscales sin medidas compensatorias podrían ralentizar el proceso de consolidación fiscal«.
La cuarta cuestión pasa por los principales desafíos a los que se enfrenta España actualmente. En este caso, en primer lugar, Wolburg pone la asequibilidad de la vivienda: «Los alquileres medios prácticamente se han duplicado durante la última década y los precios de oferta de la vivienda han aumentado alrededor de un 90%. La vivienda es actualmente la principal preocupación de los españoles, según las encuestas del CIS (37,5%)».
En segundo lugar, la gobernabilidad y las finanzas públicas: «La deuda pública se situaba todavía en el 100,8% del PIB al cierre de 2025. El déficit se ha mantenido contenido en parte porque el gasto ha permanecido congelado en niveles de 2023 ante la ausencia de nuevos Presupuestos. No es un marco fiscal sostenible a largo plazo». Y, en tercer lugar, mantener el crecimiento cuando desaparezcan los vientos de cola cíclicos: «La contribución del turismo está comenzando a moderarse y la tasa de desempleo sigue siendo la más elevada de la zona euro. Además, una inflación superior a la media de la eurozona está erosionando gradualmente la competitividad de España».
Finalmente, la quinta cuestión para el economista sénior de Generali Investments engloba varias, como que los fundamentales de la economía española siguen siendo sólidos. «España creció un 2,8% en 2025, el doble que la eurozona, y se espera que mantenga un crecimiento superior al de la región en 2026. Además, las tres grandes agencias de calificación mejoraron la nota crediticia de España en 2025 y la han mantenido sin cambios desde entonces (S&P: A+, Moody’s: A3 y Fitch: A)», además, «la política rara vez ha perjudicado de forma significativa a la economía española. Las repetidas convocatorias electorales y los gobiernos en minoría desde 2015 no han impedido que España haya obtenido un mejor comportamiento económico que muchos de sus socios europeos«, comenta.
Sobre el papel que pueda desempeñar Vox en un eventual gobierno, la rapidez con la que se celebre la votación de investidura y si finalmente se aprueban los Presupuestos de 2027, cita a S&P, que «señala explícitamente el deterioro presupuestario en un contexto de fragmentación política como un posible factor de rebaja de la calificación crediticia».
Por último, considera que un cambio de gobierno «supondría la desaparición del último gran gobierno socialista de la Unión Europea y de uno de los principales críticos de Donald Trump dentro de Europa».
Source: Bolsamania.com


