El foco está puesto en el informe de empleo de Estados Unidos, que será la gran referencia de la jornada tras conocerse que la inflación PCE de agosto fue menor de lo esperado. El consenso prevé que se hayan creado unos 90.000 puestos de trabajo en el mes de septiembre, lo que supondría un descenso desde las 162.000 nóminas reportadas el mes anterior.
Un dato de empleo débil podría favorecer que la Reserva Federal (Fed) deje los tipos de interés sin tocar en su reunión de octubre tras la subida de septiembre. En los últimos días se han moderado las expectativas de alzas de tipos tras un septiembre en el que las probabilidades de que la Fed ejecutara hasta tres subidas en el último cuatrimestre se dispararon. Si el empleo y la inflación dan un respiro, el banco central podría evitar tener que endurecer su política monetaria.
«Un descenso significativo de los precios del petróleo ayudaría a aliviar la presión inflacionista, pero la atención inmediata se centra en los rendimientos de los bonos del Tesoro, que han subido bruscamente durante el último mes, incluso mientras la renta variable se mantenía relativamente resistente. Es posible que este informe (de inflación PCE) contribuya finalmente a frenar esa tendencia», sentencia.
A este respecto, las preocupaciones sobre las finanzas públicas de Francia han añadido presión sobre el euro. Los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) a cinco años de Francia, que miden el coste de asegurarse frente a un posible impago soberano, han subido hasta un máximo de varios años. La diferencia entre los rendimientos de los bonos franceses y alemanes a 10 años también se ha ampliado hasta su mayor nivel en 14 años.
En Estados Unidos, en cambio, la vuelta de compradores a los Treasuries podría contribuir a frenar el reciente castigo de la deuda y aliviar la presión sobre las bolsas. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se modera este viernes después de haber alcanzado esta semana niveles no vistos en más de dos décadas. Los rendimientos se mueven de forma inversa a los precios de los bonos, por lo que el repunte de los rendimientos implica un aumento de los costes de financiación.
Asimismo, ka Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) busca aclarar cómo las firmas de inversión pueden gestionar y custodiar los criptoactivos de sus clientes mediante una nueva norma propuesta el jueves. La propuesta «proporcionaría un marco regulatorio claro para la custodia de criptoactivos, ofreciendo a los asesores de inversión y a los fondos una vía de cumplimiento normativo que antes no existía, y sustituyendo la zona gris de incertidumbre creada por unas normas de custodia diseñadas para una época ya superada», según explicó el presidente del organismo, Paul Atkins, en un comunicado.
Según la propuesta de 760 páginas, la SEC permitirá la autocustodia por parte de los asesores que busquen mantener los fondos de sus clientes. La agencia utiliza el término «autocustodia» para referirse a una práctica de las empresas de gestión de activos, no en el sentido en que suelen utilizarlo las compañías de criptomonedas.
Las iniciativas regulatorias de la SEC y otros organismos son unos de los motivos que empujan a algunos analistas a ser optimistas con el futuro de las criptomonedas. Citi, que ayer elevó su precio a 12 meses para BTC hasta 113.000 dólares, considera que estos anuncios atenuaron el sentimiento negativo tras la caída de la CLARITY Act, calificándolos de «un factor positivo temporal, pero significativo». «En esta etapa del ciclo electoral, la claridad regulatoria podría sustituir a una Ley Clarity duradera. Sin embargo, vemos el riesgo de que un cambio de Gobierno en 2028 pueda revertir las normas promulgadas por las agencias, aunque esta preocupación queda fuera de nuestro horizonte de previsión», añade la entidad.
Source: Bolsamania.com


